La tumba de las luciérnagas (1988)

Una de las obras cumbres de la factoría Ghibli con Isao Takahata como director.
Varios puntos son los que le dan a esta película su gran valor.
Primero que en este mismo año Disney sacaba una casi desconocida Oliver y su Pandilla y un año antes otra de más desconocida aún (pero con varias secuelas) La Tostadora Valiente, ambas con de carácter cómico y remitiéndose a valores como la amistad o la generosidad.
En contrapunto La tumba de las luciérnagas se hunde en las miserias de la guerra para contar la vida de dos huérfanos que buscan la felicidad como niños que son.
Esto nos lleva a un segundo punto que tal vez debería ser el primero y es que esos momentos el cine de animación estaba dirigido al público infantil y se concebía como entretenimiento para los más pequeños, no se planteaba la realización (al menos en los grandes circuitos) de películas de dibujos animados para un público adulto. Esta es sin duda una de las grandes aportaciones de las producciones Ghibli al cine en general.
Su temática antiguerra, la crudeza de sus imágenes y la sensibilidad mostrada a lo largo de toda la película compiten con la utilización de maneras propio del cine con personas reales (es curioso que existe una definición para las películas de dibujos animados pero no para referirse a las otras) como la utilización del flasback o un montaje no lineal.
La calidad de sus imágenes es excelente aunque en este punto tal vez su comparación con las obras de Disney sea más igualada. Quizás habría que destacar que su mayor dificultad es partir de un punto de vista real y con personajes de una fisonomía que intenta ser lo más parecido a lo humano.
Por poner alguna pega podría decir que abusa demasiado de la sensibilidad, como algunas de las series que también realizaron, pero estamos hablando de una guerra y solo se pueden hacer dos cosas o tratarlo a partir del horror o del humor (que es lo que nos queda).
En definitiva una película muy recomendable para los amantes del cine en general sin prejuicios de formatos.
Lo mejor: Sus imágenes y su aportación al cine de animación
Lo peor: Su reiteración en algunos momentos de hacer comprender al espectador el sufrimiento que pasan.
Os dejo unas cuantas películas de dibujos animados que pueden ser una alternativa a Disney (que ojo, también están muy bien).
El viaje de Chihiro (2001)
Akira (1988)
Cuando el viento sopla (1986)
La princesa Mononoke (1997)
Pesadilla antes de navidad (1993) no son dibujos pero como dije no hay que tener prejuicios.
El castillo ambulante (2004)
El planeta salvaje (1993)
Porco Rosso (1992)
Bienvenidos a Belleville (2003)

pequeñoIbán! dijo
Sobre esta película Roger Ebert dijo que era la definitiva para que de una vez todos los que tenían prejuicios contra la animación se los quitaran. Es fantástica, y solo se le puede poner ese "pero" que tu señalas y que creo que es el único lastr de la película, que a veces hay cierta reiteración lo que convierte las secuencias en sensiblería barata, lo cual teniendo en cuenta su nivel es una auténtica pena....
20 Enero 2007 | 12:58 PM